Sin duda, una de las joyitas que daba su razón de ser a la sección Noves Visions del pasado Festival de Sitges. ‘Buffet infinity’, la ópera prima de Simon Glasmann, narra la rivalidad entre dos restaurantes de un pueblo ficticio de Canadá a partir de cientos de horas de (falsos) cortes publicitarios y fragmentos de un noticiario regional, conformando una hipnótica secuencia a mayor gloria de la estética VHS que trasciende la caricatura del capitalismo y su consumismo voraz.
De forma sutil pero en crescendo, la película se va transformando en algo más siniestro hasta desembocar en una epopeya apocalíptica que aglutina horrores cósmicos, sectas y paranoia de masas, con insertos musicales y una explosión final de psicodelia analógica difícil de olvidar.
Se estrenará en salas norteamericanas el próximo 24 de abril, poco antes de su desembarco en VOD bajo la distribución de Yellow Veil Pictures.



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